Un Tiburón en Acapulco

Un Tiburón en Acapulco

Capítulo 7_Un Tiburón en Acapulco_Ganzito Perfecto de Elite_Pato´s Editores

Capítulo 7

Aunque nos cansamos de protestar, nos metieron a la cárcel, pero ahora sabía algo: Los ruidos que oí aquella noche eran de los rateros: se subieron, pusieron el dinero y se fueron. Era una trampa, y el choque fue intencional.
— ¡No es justo!—Exclamaba a cada rato el buen Brauni— ¡Nosotros no hicimos nada!
Permanecimos en la celda los 4, y uno más: un gordo y alto de aspecto feo que se la pasaba maldiciendo a la vida.
Después de casi 4 semanas, ya me había desesperado. Al gordo lo dejaron salir, o eso pensé, ya que un día, cuando amaneció; había desaparecido. Pero solo a nosotros nos dejaron en prisión.
Tuffy tocaba una armónica que se encontró bajo su catre, Brauni dormía profundamente, Betoben se rascaba la cabeza; y yo, solo miraba con tristeza la injusticia que nos habían hecho, y lo peor era que no nos habían dado oportunidad ni siquiera de un abogado.
De pronto, se empezó a mover la celda como si hubiera un temblor dentro de ella.

Dicho temblor comenzó a aumentar más y más, y con más fuerza. Pero lo más extraño es que nada se movía, nada se caía y nada se salió de su lugar. Mis tres amigos no se movían.  De pronto se escuchó una risa, y en eso, desperté. Algo muy raro fue que a pesar de ser un sueño, apareció una carta ensartada con una flecha en el piso.