Capítulo 6
No podía creer que
aparecieran los dineros robados en la llanta de nuestro automóvil.
— Oficial, nosotros ni
sabíamos de esto—Dijo enojado Brauni— ¿Cómo que “estamos arrestados”?
— Por encubrir a los
ladrones
— ¡No!, ¡por favor!—Exclamaba
Betoben—Ya perdimos nuestro vuelo, y de pilón nos acusan de algo que no
hicimos.
El oficial nos miró un
buen rato y luego dijo: — Lo siento pero están arrestados, es la ley.
Nos llevaron en su
patrulla hasta la comandancia. Sentí horrible, y supongo que los demás también,
de repente, un policía caminó hacia
nosotros:
— Señores, estarán aquí
un año.
— ¡¡¡¿Qué?!!!—Preguntó casi
a gritos Tuffy—Debe ser una broma ¿verdad? ¿O en verdad piensan hacer semejante
barbaridad?
— Sí, creo que si—Le contestó
el uniformado—Interrogamos a los ladrones y nos dijeron todo. Nos mostraron la
casa del señor... Toby, y en la azotea había más de 800,000 pesos.