Capítulo 3
A
pesar de que pensábamos que Betoben estaba loco, obedecimos. Tuffy y Brauni
corrieron a su casa, que no estaba lejos, y yo corrí a preparar ropa en una
maleta; además hice 4 sándwiches.
Betoben ya venía preparado.
— ¿A dónde vamos? –Le pregunté.
—
Es una sorpresa—Me contestó.
Luego
de un rato, todos estábamos listos.
—
Súbanse—Gritó Betoben.
Obedecimos.
—
¿De qué se trata esto?—Preguntó Brauni. –De... eeh... ¡Es un secreto!—Le contestó.
Conducimos
a gran velocidad, arriesgándonos a una multa policiaca.
—
Se nos va a hacer tarde—Murmuró Betoben.
No
entendía por qué nos pidió maletas y comida, pero lo único que me vino a la
cabeza fue que iríamos a acampar.
En
eso estaba, cuando sucedió la tragedia...
¡Un carro nos chocó!